29/1/12

De tanto perder, aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujo esta sonrisa; conozco tanto el piso que solo miro al cielo; Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya se que mañana subiré. Me asombra tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo misma. Tuve que sentir la soledad para poder acompañarme...intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a esperar que pidan ayuda. Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantas liebres correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.